Todos conocemos a alguien orgulloso… pero la verdadera pregunta es: ¿y yo? El orgullo es uno de los pecados más sutiles, porque lo vemos en otros, pero rara vez en nosotros mismos. En este mensaje, descubrirás cómo el orgullo afecta tu relación con Dios y con los demás, y por qué la humildad es la clave para recibir la gracia de Dios.