¡Qué emocionante es empezar algo nuevo! En 2 Crónicas 3, Salomón comienza a construir la casa del Señor, cumpliendo el sueño que había nacido en el corazón de David. David había preparado todo lo necesario, y aún más, para la construcción del templo. Ahora Salomón levanta esta obra majestuosa y la recubre con el oro que su padre reunió, haciendo que toda la casa resplandezca. En el lugar santísimo destacan dos grandes querubines con sus alas extendidas, cubriendo todo el espacio. No aparecen como guardianes con armas, sino como seres con las alas abiertas, recordándonos que en el trono de Dios hay brazos abiertos para recibirnos en la casa del Padre. #RPSP #Biblia #AñoBíblico