Mientras la apostasía reinaba en Judá y la familia de Acab sembraba destrucción, Dios estaba preparando silenciosamente un avivamiento. Joás permaneció escondido en la casa de Dios durante seis años. Allí, en la presencia de Dios, fue formado para traer reforma y esperanza al pueblo. El verdadero avivamiento colectivo comienza primero con un avivamiento personal. Y ese avivamiento nace cuando nos escondemos en Dios, permitiendo que Su Palabra transforme nuestro corazón. Hoy Dios sigue buscando personas dispuestas a apartarse del ruido, permanecer en Su presencia y convertirse en agentes de avivamiento y reforma. #RPSP #Biblia #AñoBíblico