En 2 Crónicas 28 encontramos la trágica historia de Acaz, un rey que lo tenía todo: oportunidades, educación y un entorno piadoso… pero decidió alejarse de Dios. Este capítulo nos recuerda que ni la crianza, ni el conocimiento, ni el ambiente garantizan la salvación. Cada decisión cuenta, porque una sola vida puede influenciar a miles para bien o para mal. Al final, nuestra esperanza no está en nuestras capacidades humanas, sino en la gracia de Dios, la única capaz de salvar el alma y mantenernos bajo Su protección. #RPSP #Biblia #AñoBíblico