En 2 Crónicas 30 descubrimos que la gracia gozosa de Dios es el verdadero combustible para la transformación del corazón. En el mayor avivamiento desde los tiempos de Salomón, el pueblo vuelve a la adoración, se restauran los sacrificios y hasta los corazones más alejados responden al llamado divino. Después de dos semanas de celebración, música y alabanza, el pueblo sale a derribar ídolos y altares paganos. Primero vino la adoración… luego la transformación. Cuando el corazón se llena de la alegría de la gracia, los ídolos caen: el egoísmo, el resentimiento, la adicción, la idolatría moderna. Dios no rechaza al que se arrepiente; Él vuelve Su rostro hacia quien decide regresar a Él. #RPSP #Biblia #AñoBíblico