El rey Roboam tuvo delante de sí los ejemplos de Saúl, David y Salomón. Tres historias llenas de lecciones sobre liderazgo, obediencia y errores. Sin embargo, en lugar de aprender de ellas, decidió escuchar la voz de los jóvenes de su misma generación y gobernar con dureza. Su decisión de imponer cargas más pesadas y gobernar con azote provocó una consecuencia inmediata: el reino se dividió, tal como Dios había advertido. Israel se separó y solo Judá y Benjamín permanecieron con él. Jesús, el verdadero Rey, nos mostró un modelo completamente diferente de liderazgo: el liderazgo del servicio. Él dijo que el que quiera ser grande debe ser servidor, porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos. Hoy la pregunta también es para nosotros: ¿lideramos imponiendo o sirviendo? ¿En nuestra familia, iglesia o trabajo buscamos servir a otros o simplemente ejercer autoridad? El liderazgo en el reino de Dios siempre se construye sobre el servicio. #RPSP #Biblia #AñoBíblico