Acaz hizo todo lo posible por destruir la adoración a Dios, pero Ezequías decidió comenzar de nuevo. A pesar de su juventud y de venir de un hogar lleno de idolatría, puso a Dios en primer lugar y restauró el templo en tiempo récord. No importa tu pasado, tu edad o las expectativas que otros tengan sobre ti. Cuando Dios es tu prioridad, Él puede llevarte mucho más lejos de lo que imaginas. Hoy, 2 Crónicas 29 nos recuerda que siempre hay oportunidad para restaurar lo que parecía perdido. #RPSP #Biblia #AñoBíblico