Cuando la fiebre comienza a bajar, los padres saben que su hijo empieza a sanar. Así también ocurrió con Judá en tiempos de Ezequías. Después de años de idolatría y ruina espiritual, el pueblo volvió a Dios con un corazón renovado. Las ofrendas abundantes y el restablecimiento del templo fueron la evidencia visible de que Dios había restaurado su fe. Hoy, 2 Crónicas 31 nos recuerda que la verdadera recuperación espiritual comienza cuando volvemos a poner a Dios en el centro. #RPSP #Biblia #AñoBíblico